En el mercado se pueden encontrar de muchos tipos de acopladores, pero hay una marca, MFJ, que dispone de modelos robustos y de excelente rendimiento. Este es el caso del 945E que es distribuido por la firma barcelonesa Astro-Radio.
El 945E tiene el inconfundible aspecto que MFJ imprime a sus accesorios, verdaderamente «americano» y es que en los USA no se paran mucho en lindas apariencias, sino que parecen gustar de diseños mucho más sencillos pero verdaderamente efectivos, y en cierto modo tienen razón ya que de lo que se trata es de que cumplan bien su cometido.
Los controles aparecen en el frontal, mientras que en la parte trasera está la entrada de alimentación (12 voltios de continua), la del transmisor, la salida para la antena y una llave para conectar un terminal de tierra, que se debe llevar al mismo punto que la del transceptor.
Delante del usuario aparecen tres botones de dos posiciones y tres mandos giratorios, todos ellos de plástico y bordeados de las indicaciones para mostrar la función que realiza cada uno.
Además está la pantalla de doble aguja y luz interior para favorecer la lectura de los distintos datos en cualquier situación.
RANGO
El 945 es capaz de adaptar cualquier antena para el margen de 1 MHz a 60 MHz, por lo tanto en toda la banda de HF y los 6 metros. El acoplamiento tiene como fin el conseguir que la transferencia de la energía de alta frecuencia del circuito oscilante del paso final del transmisor a la antena se realice de la manera más eficaz posible.
Seguro que muchos recordaréis veces que hemos insistido en páginas de esta revista en la necesidad de realizar el ajuste de ROE una antena con la emisora antes intentar transmitir, ya que entre cosas así se consigue emitir la máxima potencia posible y reducir a mínimos la reflejada. Ésta será precisamente la función de este pequeño, en peso y tamaño, dispositivo.
MODO DE OPERAR
Para que trabaje adecuadamente habrá que seguir unos sencillos pasos y prestar un poco de atención, pero a la segunda o tercera vez que se haga uso de él ya se dispondrá de la soltura suficiente para dejar un poco apartadas esas consideraciones.
A continuación se sitúan los mandos de la derecha en la posición 5 (el punto blanco marca en qué lugar está cada uno), y luego se aplican entre 5 y 10 vatios, teniendo especial cuidado de no hacerlo mientras se varía el mando correspondiente a la selección de la inductancia. Éste último se situará en la posición para la cual el ruido en el transceptor sea máximo en recepción.
Manipulando todos los controles de que disponemos, se trata de conseguir 1:1 de ROE, fijándose en las dos agujas de medición que marcarán la potencia directa, la de la izquierda, y la reflejada, la de la derecha.
MARCA DE ROE
Las estacionarias vendrán indicadas por el punto de corte de las dos agujas sobre la escala roja (donde se cruzan). Como advertencia únicamente habrá que prestar especial cuidado de no emitir con más de 300 vatios de potencia exterior, ya que éste es el límite que soportará el equipo.
En relación a los botones, con el superior se elige entre conectar antena y transmisor directamente o hacerlo a través del propio acoplador. Más abajo está el selector del nivel de potencia, de forma que los límites estarán para potencia directa y reflejada en 300 vatios y 30 vatios (nivel alto), respectivamente, o 30 vatios y 6 vatios (nivel bajo), por lo que habrá que hacer las divisiones oportunas, en el segundo caso, para referirse a la indicación mostrada en la pantalla. El único botón que es de color rojo corresponde al encendido general.
Se pueden ajustar antenas verticales, dipolos, en V invertida, hilos largos, direccionales y antenas móviles siempre que sean para el mencionado margen de 1,8 a 60 MHz.
PÉRDIDA DE SEÑAL
El ensayo de este MFJ no estaría completo si no se comprobara en qué medida afecta a la entrada y salida de señal. Partiendo de un aparato con sensibilidad de 1,91 microvoltios, después de conectarle el acoplador, esta misma subió hasta los 2,12 microvoltios, lo que significa una disminución del 10,99%.
En lo relativo a la potencia, las pérdidas fueron de -0,507 dB, pasando de 7,9 vatios a 7,03 vatios, una vez se fuerza la señal a atravesar el 945E.
IMAGEN INTERNA
Por dentro es un claro reflejo de su estructura exterior: dos partes separadas por una placa situada en posición vertical, observándose las resistencias variables. En la zona de la derecha (mirando de frente) se encuentran dos grandes condensadores variables que funcionan de acuerdo con los mandos de antena y transmisor.
En la izquierda está la enorme bobina con diversos contactos (doce) para sintetizar la inductancia variable. La pantalla interiormente es de plástico con los diversos contactos para las dos agujas e iluminación.
El mando de la inductancia conectará el máximo en la marca L (el mínimo en la A). Habrá que tener en cuenta que cuanto menor es la frecuencia de trabajo, mayor será la inductancia que se precise. Esto es importante porque hay que recordar que los ajustes se harán soltando el pedal de transmisión del transceptor cada vez que tengamos que variar dicho control, por lo cual siempre es mejor tener una ligera idea de por donde se mueve uno.
Aun sin tener excesiva práctica en el manejo de este tipo de accesorios se puede asegurar que se tarda más en realizar las conexiones oportunas que en conseguir la sintonización de la propia antena. El fácil manejo unido a la gran aplicación que tiene este accesorio y su precio, que es de 147,09 euros, lo confirman como un buen candidato para formar parte de toda estación.